Resultados 2013 - 2014

Institucionalidad: una debilidad preocupante

La baja inclusión de herramientas destinadas para la lucha contra la corrupción; la falta de normas, valores éticos y principios adoptados e inmersos en la cultura organizacional; la opacidad y la improvisación en la gestión del talento humano revelan un panorama de lento acatamiento de las normas que rigen la gestión de las instituciones de educación superior (IES). Por tanto, obstaculizan el cumplimiento de los procesos y procedimientos que se han propuesto para alcanzar su misión.

Con un promedio de 50,1 puntos, las IES se encuentran en un nivel de riesgo alto en el factor Institucionalidad, siendo este el de más bajo desempeño en la medición. Las universidades evaluadas obtienen un promedio de 53,6 puntos en este factor, mientras que para los institutos técnicos y tecnológicos el promedio es de 46,3 puntos.

El 33,9 por ciento de las IES se ubican en niveles de riesgo muy alto de corrupción (5 universidades y 16 institutos técnicos y tecnológicos), y ninguna de las 62 IES evaluadas logra ubicarse en un nivel de riesgo de corrupción bajo ni moderado, es decir, que sea controlable.


Sin armas para la lucha contra la corrupción

En los últimos años la administración pública ha sido provista de lineamientos, mecanismos e instrumentos de prevención y mitigación de riesgos y hechos de corrupción. A pesar de ello, tales mecanismos no se están utilizando de manera adecuada en las entidades, lo que impide desarrollar una cultura de la transparencia dentro de ellas. Resulta indispensable fortalecer la existencia e inclusión de este tipo de herramientas dentro de las IES al identificar que 32 de estas (51,6 por ciento) no cuentan con medidas y/o políticas diferentes al Plan Anticorrupción que esté orientado hacia la lucha contra la corrupción y/o la promoción de la transparencia.

El Plan Anticorrupción es el documento oficial que contiene la estrategia de lucha contra la corrupción y atención al ciudadano en las entidades del orden nacional, y su finalidad es lograr una gestión pública más eficiente. Sin embargo, 8 entidades16  no manifestaron contar con dichos planes para su estudio. Este hecho es revelador, ya que 3 de ellas (en su totalidad institutos técnicos y tecnológicos) tampoco cuentan con algúna otra medida y/o política orientada hacia la lucha contra la corrupción. Además 39 entidades (62,9 por ciento) no cuentan con procedimientos y canales internos para gestionar cualquier tipo de denuncia de hechos de corrupción.

La limitada utilización de este tipo de herramientas por parte de las IES se explica por la baja inclusión de temas de transparencia y anticorrupción dentro de la planeación de las mismas. 42 de ellas (67,7 por ciento) no incorporan estos temas dentro de su planeación, los cuales en teoría deben reflejarse en el Plan Institucional y en el Plan de Acción.


Responsables con la comunidad pero no con la ética

Es necesario resaltar que, con excepción de tres institutos, todas las IES adelantan programas e iniciativas de responsabilidad social universitaria. Sin embargo, la existencia y puesta en marcha de políticas de comportamiento ético y organizacional en las entidades ha tenido obstáculos tanto en la planeación como en la ejecución. De esta manera, 15 entidades no proporcionaron el Código de Buen Gobierno, herramienta que contiene lineamientos y directrices para la resolución de controversias y la implementación de prácticas de buen gobierno. Adicionalmente, en 39 entidades (62,9 por ciento) no existe un comité de ética encargado de proporcionar una evaluación independiente, competente y oportuna de los aspectos éticos en los estudios de investigación que involucran a la comunidad académica.


Meritocracia: lento avance en la gestión del talento humano

A pesar de que garantizar procesos de meritocracia para los funcionarios es una de las principales tareas de las entidades para contribuir con el desarrollo del empleo público, se hace evidente la ausencia de este tipo procedimientos. En 28 IES no se reporta información relacionada con número de funcionarios de libre nombramiento y remoción que ingresaron a la entidad mediante procesos de meritocracia.

Sin carta de navegación para la contratación

El Manual de Contratación es uno de los instrumentos esenciales con los que ha de contar una entidad para guiar a los funcionarios en el procedimiento de enrolar funcionarios. A pesar de esto, 11 entidades no manifiestan contar con este documento y sólo 15 de ellas obtienen un resultado superior a los 50 puntos en la existencia del contenido de información explícita sobre los procedimientos para el desarrollo de los procesos contractuales.

La contratación directa de once IES (en su totalidad institutos técnicos y tecnológicos) supera el 76 por ciento de la contratación total. Esto evidencia que, al ser la primera vez que el ITN evalúa los institutos técnicos y tecnológicos, estos no están adoptando las buenas prácticas que dictan y recomiendan las convenciones internacionales.


16 Las ocho entidades que no facilitaron el Plan Anticorrupción a Transparencia por Colombia fueron: Escuela Tecnológica Instituto Técnico Central; Institución Universitaria Antonio José Camacho; Instituto Nacional de Formación Técnica Profesional de San Andrés; Instituto Técnico Agrícola; Tecnológico de Antioquia; Universidad del Atlántico; Universidad Pedagógica Nacional; y Universidad Popular del Cesar.

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